Carry trade en Sudamérica riesgos y límites

Carry trade en Sudamérica riesgos y límites

El carry trade ha sido uno de los motores clave detrás de los flujos de capital hacia Sudamérica. La combinación de tasas de interés altas, relativa estabilidad macroeconómica en ciertos periodos y el apetito global por rendimiento creó un escenario atractivo para inversionistas internacionales. Sin embargo, esta estrategia también presenta límites claros y riesgos crecientes que conviene analizar.

¿Por qué Sudamérica ha sido foco del carry trade?

Durante 2024 y 2025, países como México, Brasil y Colombia atrajeron importantes flujos gracias al diferencial de tasas frente a economías desarrolladas. La baja tasa del Banco de Japón estimuló históricamente el financiamiento barato en yenes, impulsando inversiones hacia mercados con mayor rendimiento, incluyendo América Latina.

Además, hacia finales de 2025, los flujos netos de capital hacia mercados emergentes superaron los USD 266.000 millones, lo que reforzó el interés por estrategias de carry trade de cara a 2026.

Los riesgos estructurales que enfrenta la región

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Volatilidad política y regulatoria

Sudamérica ha dejado de ser considerada “la favorita” para el carry trade debido a episodios de incertidumbre política en países como México, Colombia y Perú. Cambios regulatorios y temores sobre un mayor gasto público deterioraron la estabilidad que antes atraía a los inversionistas. Este giro provocó pérdidas en monedas como el peso mexicano y el real brasileño, que previamente habían generado retornos del 80% y 50% en estrategias de carry trade basadas en yenes.

Reversiones abruptas por movimientos globales

Cuando el Banco de Japón aumentó su tasa de 0.05% a 0.25% en agosto de 2024, el yen se apreció 1.66%, provocando cierres masivos de operaciones de carry trade y salidas de capital en economías como México, Brasil y Colombia. Este episodio mostró que la región sigue siendo muy vulnerable a cambios externos en política monetaria.

Riesgo cambiario persistente

El atractivo del carry trade se sostiene mientras las monedas latinoamericanas permanecen estables o se aprecian. Pero en 2025, analistas advirtieron que el éxito mismo del carry trade estaba creando vulnerabilidades: monedas sobrevaloradas, presiones inflacionarias domésticas y riesgos comerciales (como nuevos aranceles globales) que podían eclipsar los beneficios del rendimiento alto. El real brasileño llegó a apreciarse un 14% y el peso mexicano un 12% en la primera mitad del año, niveles difíciles de sostener ante shocks externos.

Límites naturales del carry trade en Sudamérica

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1. Dependencia del ciclo de tasas en EE.UU. y Japón

Cuando la Reserva Federal se inclina a recortar tasas, las monedas latinoamericanas se fortalecen, incentivando el carry trade. Pero cualquier giro inesperado hacia tasas más altas o un fortalecimiento del dólar puede revertir flujos rápidamente, algo que ya se observó en episodios recientes de volatilidad.

2. Fragilidad de la renta variable regional

El capital que llega a Latinoamérica se concentra principalmente en deuda, mientras que la renta variable es considerada más frágil e incierta. Hacia 2026, los analistas esperan que los mercados premien países con balances sólidos y marcos de política creíbles, más que simples rendimientos elevados.

3. Controles cambiarios y regulaciones nacionales

En economías como Argentina, el carry trade se ha impulsado incluso bajo esquemas de crawling peg y presencia de controles (cepo), pero la falta de previsibilidad en política cambiaria amplifica el riesgo, incluso aunque los rendimientos comparativos sean muy altos. Las ganancias en dólares de instrumentos como Lecaps o bonos CER superaron el 150% en un año, pero bajo un contexto de incertidumbre fuerte y potenciales correcciones abruptas.

¿Qué significa esto para inversionistas y empresas?

Perspectivas para 2026

Los analistas coinciden en que, para 2026, el carry trade seguirá presente, pero de manera más selectiva. Los inversionistas premiarán países con:

  • Estabilidad macroeconómica sostenida
  • Marcos de política económica creíbles
  • Menor exposición a shocks políticos

Esto puede favorecer nuevamente a ciertos mercados de la región, pero no de forma uniforme. La diferenciación regional será clave, especialmente frente a economías como China, que durante 2025 registró salidas netas mientras otras economías emergentes mantuvieron entradas positivas.

El rol de los ETF en estrategias relacionadas

Para quienes buscan exposición a monedas o deuda latinoamericana sin entrar directamente en operaciones de carry trade, los ETF temáticos o regionales pueden ser una alternativa más diversificada. Estos instrumentos permiten acceder a cestas de bonos, acciones o monedas de Sudamérica, reduciendo parte del riesgo idiosincrático de cada país y evitando la complejidad operativa de financiarse en otra divisa.

El carry trade en Sudamérica ofrece oportunidades, pero también enfrenta límites claros en 2026: el dinamismo político, la volatilidad cambiaria y el impacto de decisiones monetarias globales. Si bien la región puede seguir atrayendo capital, lo hará bajo un escrutinio mayor y con una selectividad más estricta por parte de inversionistas globales. Para quienes participan o analizan estos mercados, entender estos riesgos es indispensable para evaluar el verdadero potencial de esta estrategia en el contexto actual.